Una de las estrategias comerciales más interesantes que he visto en los últimos años, se ha dado con el manejo de los planes de datos para smartphones.

En en el caso de Panamá concretamente, los operadores apostaron por RIM y su revolucionario producto empresarial: BlackBerry. El hecho de que RIM comprimiera y encriptara todos los datos enviados por sus dispositivos, le suponía una gran ventaja a las operadoras de telefonía que tenían que asumir un costo de ancho de banda bajo.

Fue ahí cuando empezó el boom de los Blackberry en el público en general. No, los smartphones ya no eran de uso exclusivo de empresarios y altos ejecutivos, ahora cualquier persona podía tener acceso a un dispositivo decente con planes de datos acequibles a casi cualquier bolsillo.

La apuesta no pudo ser más conveniente. Los nuevos usuarios que subutilizaban el producto, se limitaban a chatear, descargar algunas cuantas aplicaciones y navegar poco debido en parte a que muchos sitios locales no contaban con versiones móviles.

No pasó mucho tiempo para que esto cambiara, y el crecimiento acelerado de usuarios con planes ilimitados empieza a no ser tan rentable para las operadoras que ahora necesitan que los usuarios paguen por cada byte consumido.

Es aquí donde uno de los grandes competidores de BlackBerry empieza a tener empuje: Android. Google no escatimó recursos para posicionar su software con el apoyo de algunos fabricantes. 

Viendolo en perspectiva, es más factible que los fabricantes hagan dispostivos basados en una plataforma de desarrollo libre, en vez de crear cada uno su propio sistema operativo. Con esto todos los fabricantes quedaron con las mismas cartas sobre la mesa y el juego se convirtió entonces en quien diseña el teléfono que mejor explote las cualidades de sistema móvil de Google.

Pero no nos desviemos del tema…

Volviendo a las operadoras, estas empiezan a ofrecer planes de contrato y prepago para teléfonos Android. Samsung, LG, Motorola, etc, no importa la marca, la meta es ofrecer el smartphone más avanzado.

Adios a los planes de datos ilimitados, ahora los usuarios tendrán que pagar por cada byte. El consumidor empieza a ser atraido por las notables ventajas  y la experiencia superior de un teléfono Android.

¿y porqué no iPhone? se preguntarán algunos. Pues iPhone también es una opción pero pocos proveedores tienen planes exclusivos o diferentes para iPhone, y siendo objetivos, hay que reconocer que el crecimiento de Android ha sido enorme a nivel mundial y esto es un punto a tomar en cuenta por las telefónicas.

¿Y cuál fue la estrategia? Pues se introdujo un producto novedoso, se ofrecieron planes y facilidades a un mercado potencial que creció y maduró lo suficiente para hacer ajustes en el modelo de negocio. Aprovechando las nuevas tecnologías se ofrecen nuevos productos a un público cada vez más exigente.